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Por qué Telegram es la mejor aplicación de mensajería

Hace tiempo analicé por aquí punto por punto el por qué WeChat es superior a WhatsApp. ¿WeChat? Poco pudo conseguir Leo Messi y casi nadie se acuerda ya de esta aplicación que tanto éxito tiene en China, su país de origen. Sigue siendo una aplicación de mensajería instantánea mucho más completa que la mayoría, pero a la mayoría de usuarios le parecerá demasiado recargada, y no lista para usar desde el primer segundo. Esos factores de usabilidad unidos al factor de que no se convirtió en una aplicación viral, como otras, han condenado a WeChat al olvido.

También han pasado unos meses desde la fiebre que hubo por Telegram, la aplicación que nos ocupa en esta ocasión, aunque sigue manteniendo su lugar gracias, sin duda, a sus muchas virtudes y ventajas sobre WhatsApp y Line. Hay muchos artículos que las comentan, pero siempre se acaban dejando algo. A continuación intentaré recopilarlas todas:

telegram

1) Es gratis: no hay que pagar por instalarla ni ninguna cuota, y no incluye ningún tipo de publicidad. Antes de la llegada de WhatsApp, cualquier servicio de mensajería a través de Internet era gratuito (incluso la mayoría pensaba que WhatsApp lo era, pese a que en la propia configuración aplicación se ve claramente que no, y también en su web) y era impensable pagar por ello. Hoy se paga por WhatsApp, cuando curiosamente es la única (que yo conozca) aplicación de mensajería instantánea de pago, y no la mejor. Line también es gratis pero, sin embargo, recibimos periódicamente mensajes de promociones de Line y avisos de novedades y, aunque no emiten notificaciones y sólo se ven cuando el usuario entra a la aplicación, seguramente muchos preferirían no ver este tipo de cosas. A los creadores de Telegram, Nikolai y Pavel Durov, creadores también de VK (el “Facebook ruso”, con más de 100 millones de usuarios activos), les sobra el dinero y si lo necesitaran para mantener el servicio de Telegram recurrirían a donaciones, uno de los métodos de financiación por excelencia del software libre.

2) Es libre: la mayoría de la gente no sabe qué es el software libre. Aquí tenéis una entrada sobre ello que publiqué en su día, pero básicamente software libre es software cuyo código fuente significa que cualquiera puede leer, modificar y redistribuir este software y/o su código fuente original o modificado. Tanto los clientes de Telegram, como su API y el protocolo MTProto son libres. El software de los servidores aún no lo es, pero está anunciado que también será liberado. Que Telegram sea software libre implica que cualquier persona que sea leer código puede detectar si hay problemas de seguridad, puertas traseras o cualquier otra funcionalidad maliciosa o defecto indeseable para el usuario. También propicia un desarrollo más acelerado y productivo gracias a su desarrollo colaborativo: cualquiera puede desarrollar un cliente para Telegram. Si los creadores no crean un cliente oficial para tu sistema operativo o alguien desea crear uno más adecuado a sus gustos o necesidades, está en la libertad de hacerlo. De hecho, gracias a ello disponemos de clientes para prácticamente cualquier plataforma.

3) Es multiplataforma y multidispositivo: aunque sólo hay clientes oficiales de Telegram para Android, iOS y Windows Phone (Beta), gracias a que Telegram es software libre también disponemos de clientes para cualquier tipo de ordenador (Telegram Desktop para Windows, Mac OS X y GNU/Linux; Sigram para GNU/Linux; entre otros) y una versión web (Webogram, utilizable tanto en ordenadores sin necesidad de instalación como en smartphones con un navegador moderno, incluyendo Firefox OS). WhatsApp no se puede utilizar desde el ordenador. Line sí, pero no dispone de una versión web ni de versión para GNU/Linux (aunque se puede usar la de Windows mediante Wine).

telegram-webapp

4) Es seguro: la seguridad y privacidad son una característica fundamental, y en la que flaquea mucho WhatsApp, y desde su compra por parte de Facebook es menos apetecible que una empresa disponga de tanta información y poder sobre nosotros y nuestras comunicaciones. El protocolo MTProto utiliza un sistema de encriptación AES de 256 bits, el cifrado RSA 2048 y el protocolo criptográfico Diffie-Hellman. El 19 de diciembre de 2013, Pavel Durov anunció que daría una recompensa de 200 000$ en Bitcoins a quien fuera capaz de romper el cifrado de la mensajería. Por otro lado, existe la opción de crear chats secretos, cuyos mensajes no se almacenarán en los servidores de Telegram y sólo serán accesibles por los interlocutores, que además podrán eliminar mensajes (eliminándose en su dispositivo y en los de los demás interlocutores), programar su autodestrucción tras el periodo de tiempo que ellos establezcan. En los grupos en los que participes, sólo tus contactos podrán ver tu número de teléfono, permaneciendo este oculto a los demás participantes. La sede de Telegram se encuentra en Berlín, por lo que podemos estar tranquilos en cuanto a la cesión de datos a la NSA, al menos si no estamos en EEUU.

5) Basado en la nube: con la excepción de los chats secretos, tus contactos, conversaciones y los archivos compartidos en ellas  se almacenan en los servidores de Telegram. Esto implica que cuando uses Telegram desde otro dispositivo tendrás acceso a todas tus conversaciones y archivos compartidos. Igualmente, si cambias de teléfono o reinicias de fábrica el tuyo no tendrás que preocuparte de hacer una copia de seguridad del directorio de Telegram como sucede con WhatsApp. Este almacenamiento en la nube es ilimitado. En Line, las conversaciones se almacenan en la nube, pero cada vez que reinstales la aplicación en tu móvil se eliminará todo el historial sin poder evitarlo (personalmente no veo qué sentido tiene esto).

6) Puedes enviar cualquier tipo de archivo sin compresión: cuando envías una imagen “grande” a través de WhatsApp, la aplicación comprime la imagen, haciendo que pierda calidad, y lo mismo ocurre con los vídeos si exceden los 16 MB de tamaño (o tendremos que recortarlos si son muy largos). Telegram permite enviar vídeos de hasta de 1GB (podemos enviar incluso películas). Sí comprime las imágenes si las enviamos como tales, pero permite enviar cualquier tipo de archivo (tales como documentos, PDFs, aplicaciones, etc. de hasta 1GB), función que no permite WhatsApp, y usando esa opción también puedes enviar imágenes sin ningún tipo de compresión para que no pierdan calidad.

7) No es molesto: en Telegram puedes configurar las notificaciones a tu antojo. Puedes seleccionar en cada conversación (individual o grupal) si quieres que no te llegue ninguna notificación o que sólo vibre, además de poder personalizar el tono o el color del LED. También puedes silenciar a determinados miembros de los grupos. Muchos usuarios de WhatsApp sufrirán a amigos pesados o notificaciones constantes de grupos sin poder hacer nada, sólo silenciarlos un determinado periodo de tiempo tras el cual se volverán a activar las notificaciones automáticamente, silenciar el teléfono o desconectarlo de Internet. En Line puedes desactivar las notificaciones de las conversaciones que quieras, aunque con menos opciones al respecto como los tonos o la vibración.

telegram

8) Posibilidad de grupos más numerosos: Telegram permite grupos de hasta 200 participantes, frente a los 100 de Line y los 50 de WhatsApp. Es cierto que en día a día es difícil que usemos un grupo de tales magnitudes y que, si lo hacemos, nos resulten molestas las notificaciones (bueno, no en Telegram ya que podemos desactivarlas como hemos dicho en el punto anterior), pero puede ser útil a la hora de organizar algún evento multitudinario, por ejemplo, y nunca está de mal tener la opción.

9) Saber cuando el destinatario ha leído un mensaje: es algo que muchos usuarios demandan, que la marca de doble verificación indique si el destinatario ha leído un mensaje. Line también se dispone de esta característica, no así WhatsApp, donde la doble verificación sólo significa que se ha recibido el mensaje y no necesariamente se ha abierto.

Este último punto quizás no sea del agrado de todos los usuarios, aunque ciertamente es una característica común en muchas de las aplicaciones de mensajería instantánea. Me parecería más acertado que se incluyera esta característica pero también la opción de que los demás usuarios no vean cuando has leído los mensajes (y viceversa, para ser justos), y también que nadie pueda ver tu última conexión (la única función de WhatsApp que falta en Telegram tras haber añadido las listas de difusión).

También es de destacar la velocidad y fiabilidad del servicio de mensajería de Telegram, con servidores descentralizados alrededor del mundo. También es más ligero que sus competidores. Todo esto, con una inferfaz muy sencilla y similar a la de WhatsApp, algo que hace que cualquiera sea capaz de utilizar fácilmente Telegram desde el minuto 1.

Aprovecho para realizaros un enlace a un vídeo de ReviewsCJ comparando Telegram y WhatsApp. Muy recomendado el vídeo, aunque tiene unos meses ya y algunos comentarios están desfasados (como el de las notas de voz), y el canal.

Después de leer esto, seguramente tendrás pocas dudas acerca de cual es el mejor servicio de mensajería instantánea en la actualidad. Sí, ya sé que no la usan tantos contactos tuyos como WhatsApp, y que posiblemente entre contactos que tengáis Telegram usáis WhatsApp… ¿Por qué no pensárselo un poco y usar lo mejor en lugar de usar lo mismo de siempre por simple inercia? La verdad es que merece mucho la pena.

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Añadir un PPA sin usar la consola

En la mayoría de instrucciones que encontramos en la red sobre cómo instalar un programa en Ubuntu o derivadas para el que hace falta añadir un PPA nos indican cómo hacerlo desde la consola, con el típico comando add-apt-repository. Después de bastante tiempo usando Kubuntu, me di cuenta de que no sólo se podían añadir PPAs de esa manera sino que se podía hacer sencillamente mediante interfaz gráfica, pero simplemente nadie habla de eso.

Es cierto que si conoces el comando o si lo tienes en una web y sólo tienes que copiar y pegar probablemente es más rápido usar la consola para añadir un PPA, pero me parece algo muy criticable el que sólo se indique ese método, hasta el punto de que la mayoría de usuario probablemente desconozcan que se puede hacer de otra manera que posiblemente prefieran porque no les guste usar la consola, porque no quieran aprenderse ningún comando o por el motivo que sea.

Lo primero que tienes que saber a la hora de añadir un PPA es su nombre. Tomemos el PPA de Wine como ejemplo. Si en alguna web te dicen que tienes que añadirlo usando el comando sudo add-apt-repository ppa:/ubuntu-wine/ppa es ppa:/ubuntu-wine/ppa el nombre del repositorio. Si, por otro lado, encuentras la página del repositorio en Launchpad mediante algún buscador, el nombre aparece resaltado en negrita en el apartado Adding this PPA to your system como puedes ver:

ppa1

El proceso de añadir un PPA mediante interfaz gráfica es tan sencillo como abrir los Orígenes del software, para lo que existen diferentes maneras: En Ubuntu/Xubuntu/Lubuntu:
-Abrir el Centro de Software de Ubuntu, en la barra de menú pulsar en Editar y luego en la opción Orígenes del software.
-Abrir el Gestor de actualizaciones, pulsar en el botón Configuración en la parte inferior izquierda de la ventana.
-Abrir el Gestor de paquetes Synaptic (no viene instalado por defecto en Ubuntu pero es de instalación casi obligatoria), en la barra de menú pulsar en Configuración y a continuación en la opción Repositorios.

En Kubuntu, simplemente abrid cualquier interfaz de Muon (Gestor de paquetes, Gestor de actualizaciones o Centro de software), en la barra de menú pulsar Preferencias y después en la opción Configurar las fuentes del software.

Una vez allí, vamos a la pestaña Otro software, hacemos click en el botón Añadir, pegamos el nombre del PPA, aceptamos y listo.

ppa2

Fácil, ¿verdad? Si te gusta usar la consola, adelante, pero hay más opciones y si realmente no quieres no tienes por qué hacerlo para tareas que no sean avanzadas. Demos a conocer la otra cara de la moneda y desmitifiquemos que Linux es para expertos. Si no quieres no tienes por qué tocar la consola.

Cómo modificar la calidad del audio extraído con K3b

Si has llegado hasta aquí probablemente habrás intentado extraer el audio de un CD (de audio, valga la redundancia) y te habrás encontrado con que la tasa de bits resultante era de 128 kbps, más pobre de lo que buscabas, y en el apartado de extracción de audio del programa no encuentras una opción para cambiarla.

No te preocupes, te explicaré brevemente cómo hacerlo. En la barra de menú, haz click en Preferencias/Configurar K3b… En la ventana que aparece, id al apartado de Complementos.

plugins-k3b

El formato que usaréis será seguramente mp3 u ogg. Para el primero, tenéis que hacer click en la llave inglesa a la derecha de Codificador de audio externo de K3b, y en la ventana resultante, seleccionad Mp3 (Lame) y haced click en Editar. En la parte inferior de la nueva ventana que aparece habrá una línea de texto que seguramente contendrá lo siguiente:

lame -r –bitwidth 16 –little-endian -s 44.1 -h –tt %t –ta %a –tl %m –ty %y –tc %c – %f

Lo que tenéis que hacer es eliminar los caracteres -h y en su lugar añadir -b seguido de la tasa de bits que queráis. Por ejemplo, para 256 kbps el resultado sería el siguiente.

lame -r –bitwidth 16 –little-endian -s 44.1 -b 256 –tt %t –ta %a –tl %m –ty %y –tc %c – %f

El proceso para modificar la tasa de bits para archivos ogg es bastante más amigable, sólo tenéis que pulsar en la llave inglesa a la derecha de Codificador Ogg Vorbis de K3b y en la nueva ventana podréis ajustar gráficamente el nivel de calidad de la siguiente manera:

ogg-k3b

Instalar plugin Java para navegadores en Linux

Esta entrada será bastante sencilla, ya que no hay más misterio que aclarar un simple detalle que puede ser útil a muchos usuarios de GNU/Linux.

Si venís de usar el sistema Windows (que suele ser lo más frecuente), estaréis acostumbrados a que cuando instaláis la máquina virtual de Java de Oracle (antes Sun) automáticamente se instala en vuestro navegador web un plugin para poder utilizar las aplicaciones java que encontréis en algunas webs. Eran más frecuentes hace unos años, hoy ya no tanto pero siguen estando presentes, y si necesitáis utilizar alguna y no sabéis cómo instalar el plugin será algo molesto.

En el sistema GNU/Linux no se instala la máquina virtual de Oracle, que es privativa, sino que se instala OpenJDK, una alternativa libre a dicha máquina virtual. Es probable que en tu distribución no venga instalado por defecto OpenJDK, y aunque lo instales probablemente tendrás que instalar aparte el plugin de Java para navegadores al no estar marcado como dependencia de OpenJDK (como creo que debería ser, pues esto puede crear confusión en algún usuario que piense que Java en GNU/Linux no funciona en los navegadores).

Este plugin que necesitáis se llama Iced Tea. Simplemente tenéis que buscar e instalar el paquete icedtea-plugin y listo, no hay más misterio (bueno, para usarlo probablemente tendréis que reiniciar vuestro navegador).

Volver a activar los repositorios tras actualizar Ubuntu

Si no estáis acostumbrados a hacer actualizaciones del sistema en Ubuntu (o Kubuntu, Xubuntu o Lubuntu, es lo mismo), o simplemente sois de los que pulsa Aceptar en las ventanas que aparecen en cualquier instalación o actualización, probablemente os habréis encontrado con que algún programa que tuvierais instalado desde un repositorio externo (básicamente los PPAs) no se actualiza tras actualizar el sistema a una nueva versión.

Eso ocurre porque, al iniciar la actualización del sistema, se desactivan los orígenes de terceros, para que no haya conflictos de paquetes ni errores durante la actualización. Una ventana nos indica eso mismo, así como que una vez terminado el proceso de actualización podemos volver a activar los repositorios desactivados.

Volverlos a activar es muy sencillo, la cuestión es acordarse de hacerlo. Hay que abrir la herramienta Orígenes del software, para lo que existen diferentes maneras. En Ubuntu/Xubuntu/Lubuntu:
-Abrir el Centro de Software de Ubuntu, en la barra de menú pulsar en Editar y luego en la opción Orígenes del software.
-Abrir el Gestor de actualizaciones, pulsar en el botón Configuración en la parte inferior izquierda de la ventana.
-Abrir el Gestor de paquetes Synaptic (no viene instalado por defecto en Ubuntu pero es de instalación casi obligatoria), en la barra de menú pulsar en Configuración y a continuación en la opción Repositorios.

En Kubuntu, simplemente abrid cualquier interfaz de Muon (Gestor de paquetes, Gestor de actualizaciones o Centro de software), en la barra de menú pulsar Preferencias y después en la opción Configurar las fuentes del software.

En algún momento de este proceso el sistema os pedirá, como es normal, vuestra clave de administrador o superusuario. Una vez abierta la ventana Orígenes del software tenéis que abrir la pestaña Otro software, donde podéis ver los repositorios que tenéis en vuestro sistema. Delante de los repositorios desactivados durante la actualización tenéis un comentario indicándoos esto mismo, por lo que sólo tenéis que marcar el cuadrado a la izquierda de los mismos. Normalmente por la dirección del repositorio podéis identificar de qué aplicación o aplicaciones es. Si queréis quitar el comentario de “(desactivado en la actualización…)” podéis ir seleccionando los distintos repositorios (hay que hacerlo uno por uno), pulsando Editar… y borrando el comentario. Una vez hecho eso, sólo tenéis que pulsar en Cerrar y la próxima vez que se busquen actualizaciones se buscarán también en dichos repositorios. Espero que os haya servido de ayuda.

Ver DVDs en Ubuntu y derivados

(Actualización 22/10/2013: el repositorio Medibuntu, tras un tiempo de abandono, finalmente ha dejado de existir, por lo que edito el artículo indicando el repositorio recomendado actualmente)

Si usáis Kubuntu, Xubuntu o cualquier distribución de la familia Ubuntu probablemente en algún momento habréis intentado ver una película en DVD y os habréis encontrado con que no se reproducía el DVD en ningún reproductor.

No es que haya ningún problema en vuestro sistema, es que necesitáis instalar una librería para acceder y desproteger DVD encriptados con CSS. Esta librería se llama libdvdcss, es libre y parte del proyecto VideoLAN, aunque también es usada por reproductores como MPlayer y muchos otros.

El caso es que no se encuentra en los repositorios oficiales de Ubuntu, y váis a tener que agregar el repositorio de libdvdcss de VideoLAN a las fuentes de software. Hacerlo es sencillo, sólo tenéis que copiar y pegar estos comandos en un terminal:

echo “deb http://download.videolan.org/pub/debian/stable/ /” | sudo tee /etc/apt/sources.list.d/libdvdcss.list

wget -O – http://download.videolan.org/pub/debian/videolan-apt.asc|sudo apt-key add –

Después de eso, simplemente abrid el gestor de paquetes (Muon, Synaptic…), comprobad las actualizaciones, buscad el paquete libdvdcss2 e instaladlo. También podéis instalarlo desde el propio terminal, claro (sudo apt-get update y sudo apt-get install libdvdcss2). Y listo, ¡ya podéis ver vuestros DVDs!

Nota: En otras distribciones GNU/Linux puede darse el caso de distribuciones que traigan de serie libdvdcss, otras donde se encuentre el paquete disponible en los repositorios oficiales y otros donde tengas que instalarlo desde un repositorio de terceros (por ejemplo, en openSuse el paquete está en el repositorio Packman). Es cuestión de, si tenéis problemas para ver un DVD, mirad si tenéis instalado o disponible el paquete y, si no, buscad cómo instalarlo. No es complicado.

¿Qué es el software libre?

Creo que hay demasiada gente que no conoce el software libre. Yo mismo hace unos años (tampoco tantos realmente) no sabía que existían diferencias entre el software gratuito o freeware y entre el software libre (cuando leía que un programa era gratuito y GPL no tenía ni idea de qué significaban estas siglas), y desgraciadamente esa es la realidad de la mayoría de las personas hoy en día. Digo desgraciadamente porque la informática se ha convertido desde hace un tiempo en un ámbito indispensable en nuestras vidas, y está presente en muchísimas facetas de las mismas. Las personas, los usuarios de software, deberían estar más informadas sobre un aspecto de tanta magnitud para conocer, al menos un poco, qué es y cómo funciona lo que tienen instalado en sus equipos informáticos (y también qué servicios de internet utilizan, pero ese es otro tema). Pero la pasividad y el desinterés son lo que predomina en este caso.

Pues bien, para tratar de solucionar esto, existe un vídeo (grabado para FLISOL, el mayor evento de difusión del software libre en España e Hispanoamérica, en su edición del año 2.009) muy ilustrativo (aunque poco conocido) donde Richard Stallman explica en un perfecto español cuales son los fundamentos y ventajas del software libre, a la vez que señala las diferencias existentes entre este y el software privativo. La verdad es que es una magnífica explicación, las explicaciones son muy completas y todo lo que dice siempre aporta algo nuevo, nunca se repite.
Antes de dejaros con el vídeo (con una duración total de 28:30, pero no se hacen largos) os dejo una chuleta para que no os perdáis con las cuatro libertades existentes en el software libre:

-Libertad 0: Ejecutar el programa como quieras.
-Libertad 1: Estudiar y cambiar el código fuente del programa.
-Libertad 2: Hacer y distribuir a los demás copias exactas del programa.
-Libertad 3: Hacer y distribuir a los demás copias de versiones modificadas del programa.

Como podéis ver, el software gratuito puede ser privativo (no libre) y el software de pago puede ser libre. Las diferencias residen en otros aspectos más importantes.

Richard Stallman, como creador de GNU (una de las aportaciones de software más importantes de la historia de la informática) y del software libre (increíble aportación no sólo al mundo de la informática sino también a la sociedad en sí) cuenta con mi más profundo respeto y admiración, aunque personalmente no estoy de acuerdo con él en ciertos aspectos en los que considero que es demasiado radical. Para él, usar software privativo, aunque sea en una cantidad ínfima ya es condenable. Yo creo que no es lo ideal, pero hoy por hoy casi todos no podemos pasar sin ciertos codecs privativos (para reproducir contenido multimedia), el Flash Player (esto no tardará muchos años en cambiar) o drivers privativos para ciertos dispositivos de hardware, y mientras no existan alternativas libres suficientemente estandarizadas no utilizar estos componentes de software privativo mermaría drásticamente las funcionalidades de nuestro equipo informático. En mi caso, creo que utilizar un 0,5% de software privativo en mi sistema es “perdonable”.

Aprovecho la ocasión para dejaros una y dos interesantes entrevistas de Richard Stallman en español.

Como extra, os dejo otro interesante vídeo. No abarca todas las perspectivas del tema pero es igualmente interesante:

Saca todo el partido a la barra de búsquedas de Firefox

En esta entrada no voy a hablar de trucos “especiales” ni nada por el estilo, sino de una de las principales características del navegador Firefox que, a pesar de su gran utilidad, muchos no usan, o le dan un uso ínfimo en comparación con su potencial. Incluso hay quien dice que es más cómodo que la barra de búsqueda de integre en la barra de direcciones, como en Chromium y derivados. Bien, esto puede ser si quieres limitarte a buscar sólo en Google (o Bing, o el motor de búsqueda que elijas), pero de este modo no aprovecharías todo el potencial que ofrece Firefox actualmente (y esperemos que siga así) y la productividad que ello supone.

Para empezar, el caso más “grave” que conozco es que hay gente que mientras está navegando por alguna web y quiere buscar algo en Google, va hasta la web de Google y una vez allí escribe la búsqueda que desea realizar. Señores, a la derecha de la barra de direcciones donde escribes http://www.google.es (o google.loquesea) puedes escribir directamente tu búsqueda, pulsar Enter y aparecerán los resultados directamente. Mucho más fácil y cómodo.

Pero bueno, eso es lo más básico. En esta barra de direcciones, puedes tener varios motores de búsqueda, y al pulsar sobre el icono del mismo (a la izquierda en la barra) aparece un menú desplegable con los motores de búsqueda que tienes guardados. Normalmente, Firefox trae de serie los motores de búsqueda de Wikipedia en tu idioma, Twitter, diccionario, eBay (este no funciona y lo siguen incluyendo), creo que Yahoo y alguno más. Pues bien, en cada momento puedes cambiar el motor de búsqueda para buscar con el que te interese en ese momento. Por ejemplo, cuando quieras buscar en la Wikipedia no hace falta entrar en http://www.wikipedia.org y escribir tu búsqueda en la web, sino que puedes hacerlo desde la propia barra de direcciones.

En algunas webs, como YouTube, Wikipedia (en inglés u otro idioma que quieras añadir), Grooveshark o el traductor de Google (entre otras) al abrir el menú desplegable aparece un botón debajo de tus motores de búsqueda con el que puedes añadir automáticamente el motor de búsqueda de esa web a tu navegador Firefox. Muy cómodo. Y realmente la posibilidad de buscar en estos sitios (u otros que tú utilices) desde la barra de búsquedas es muy útil, y te ahorra tiempo a la hora de consultar muchas cosas.

En el botón Administrar motores de búsqueda… del menú desplegable puedes ordenar tus motores de búsqueda, eliminar los que no quieras y también dispones del enlace Obtener más motores de búsqueda…, que te lleva al apartado de motores de búsqueda de la web de complementos de Firefox, donde puedes buscar y añadir motores de búsqueda que no aparezcan para añadir automáticamente.

Una cosa que sí os puede ser útil es cambiar el motor de búsqueda incluido normalmente por defecto en Firefox por el de vuestro país. El motor que viene es el de Google.com y, aunque normalmente redirecciona a Google.es (en mi caso) no todo es igual que si buscaras directamente usando el motor de búsqueda de tu país. Por ejemplo, al hacer una búsqueda y ver los resultados de Google Shopping los resultados aparecen en dólares y no adaptados a tu zona geográfica. Para cambiarlo, podéis entrar en la web de Mycroft Project, donde tienes disponibles los motores de búsqueda de Google de cada país, además de variantes como la de buscar sólo resultados en español. Una vez añadido el nuevo motor de búsqueda, podéis eliminar el que viene de Google por defecto para evitar confusiones.

¡Espero que os sea de utilidad y saquéis el máximo provecho de esta funcionalidad!

Integración total de Firefox con KDE en Kubuntu

(Actualización: he actualizado esta entrada ya que se ha lanzado un PPA oficial desde donde se puede instalar el paquete de compatibilidad entre Firefox y KDE. Previamente, Sumski (de Kubuntu Forums) había hecho este trabajo de forma no oficial, y esta entrada indicaba cómo instalar Mozilla Firefox con compatilidad KDE parcheado por él. Ante todo, reiterar el agradecimiento por su trabajo.)

Firefox, el navegador abanderado de la libertad en Internet, es el navegador favorito de los usuarios de GNU/Linux, e incluso entre los usuarios de KDE pese a estar programado Firefox en Gtk, ya que realmente no hay ningún navegador Qt que le haga sombra (Qupzilla, navegador basado en el propio Firefox y que usa QtWebKit es el más prometedor, pero está a años luz del principal producto de Mozilla).

Integración funcional

Pues bien, los que usamos Firefox en Kubuntu sufrimos de ciertas incomodidades debidas a la falta de integración del navegador con nuestro escritorio KDE, ya que los diálogos de guardar o cargar son los propios de Gnome, faltan asociaciones de archivos para abrir los archivos directamente en lugar de descargarlos (excepto para los .pdf y los archivos de Office u OpenDocument), no podemos abrir los archivos ni las carpetas directamente desde el gestor de descargas de Firefox, en la opción “Abrir con” tenemos que seleccionar el programa “manualmente” buscando el binario del programa… En openSuse, por ejemplo, Firefox viene de serie con este tipo de integración en KDE, y fue una gozada el tiempo que estuve usando esta distribución. En Kubuntu, por lo visto en versiones anteriores a la 12.04 esta integración estaba disponible a través de un paquete que yo desconocía, pero desde dicha versión el mantenedor de Firefox en Ubuntu ha decidido no dar más este soporte a KDE. Nada nuevo bajo el sol, en Ubuntu se desentienden de todo lo que no sea su Unity.

Pues bien, lo maravilloso del software libre es que si algo no nos gusta o nos parece mejorable podemos cambiarlo y, lo más importante, hay una gran comunidad detrás que trabaja para que estos cambios sean posibles y todos nos beneficiemos de ello. El equipo de Kubuntu ha hecho posible una total integración de Firefox en Kubuntu (o Ubuntu con KDE, u otras distros derivadas) en cuanto a diálogos de KDE, asociaciones de archivos… En definitiva, para que podamos usar Firefox en KDE sin esas incomodidades debidas a la falta de integración, realmente como debería ser usado Firefox por todos sus usuarios. A día de hoy sólo falta integrar la ventana de impresión, pero bueno, tampoco es lo más importante y seguramente en próximas versiones se incluirá la integración de este último punto.

En este PPA oficial podemos encontrar tanto el navegador Firefox como el paquete firefox-kde-support. Para comenzar a disfrutar ya de esta integración de Firefox en KDE, abrimos Konsole y escribimos:

sudo add-apt-repository ppa:blue-shell/firefox-kde

Seguidamente, abrimos el Gestor de paquetes Muon, buscamos el paquete firefox-kde-support y lo marcamos para instalar. También es recomendable seguidamente pulsar en Comprobar actualizaciones y pulsar en Actualización completa. Finalmente, pulsamos en Aplicar cambios(los que prefiráis hacer todo esto mediante consola ya sabéis cómo hacerlo).

Una vez concluida la instalación podéis comprobar cómo todas las incompatibilidades de Firefox con KDE están resueltas. Y es un gustazo.

No sé vosotros, pero yo al instalar estos paquetes me planteé una cuestión. Si al salir una nueva versión de Firefox, los paquetes se actualizan antes en los repositorios oficiales de Ubuntu que en el PPA de Firefox KDE, ¿se actualizarán los paquetes perdiendo la compatibilidad hasta que actualice también el PPA? Efectivamente. Pero existe una solución (gracias a Xplorer4x4 de Kubuntu Forums por indicárnosla): abrimos Kate como root (para ello, abrimos Konsole y tecleamos sudo kate) y copiamos en el nuevo archivo lo siguiente:

Package: *
Pin: release o=LP-PPA-blue-shell-firefox-kde
Pin-Priority: 1000

Seguidamente lo guardamos con el nombre blue-shell-firefox-kde-pin-1000 en la ruta /etc/apt/preferences.d/ , y ya el sistema sólo actualizará Firefox desde el PPA.

Integración visual

Pese a que gracias a Oxygen-Gtk desde KDE 4.8 las aplicaciones Gtk se integran visualmente considerablemente bien en KDE, con Firefox no ocurre del todo lo mismo, y queda un tanto feote.

Bien, la estética no lo es todo, y Firefox seguiría siendo un navegador digno de ser usado en KDE (el mejor en mi opinión) pese a esta integración visual no tan satisfactoria. Pero también hay una solución, aunque esta está ampliamente divulgada y probablemente ya la conozcas y la estés usando. De todos modos, para que esta entrada del blog quede completa, también trataremos este aspecto y, ¿quién sabe?, puede que algún lector no conozca Oxygen KDE. Es “simplemente” un tema, como otros tantos, para Firefox, pero que hace que el aspecto visual sea totalmente el de una aplicación Qt. Un gran trabajo por parte de Dimitri Pandeleakis, y también está disponible para Thunderbird y Amsn. Lo podéis instalar desde su web, y para deberéis acudir nuevamente a la web para actualizar el tema cuando este pierda compatibilidad con Firefox tras una actualización del programa (puede que tarde en estar disponible dos o tres días), ya que en la web de complementos de Mozilla Firefox está desactualizado casi siempre.

Una vez hechas estas dos cosas, ni notaréis que Firefox está hecho en Gtk, y podréis disfrutar de una experiencia de navegación web perfecta en KDE. Sí, sé que Mozilla debería encargarse de este tema o, en su defecto, Canonical, pero si ellos no lo hacen, el software libre y su gran comunidad hacen posible este tipo de cosas. ¡Que lo disfrutéis y mil gracias a Sumski y Dimitri Pandeleakis!

Todas las fuentes de Windows en Ubuntu

Si sois usuarios de Ubuntu (y cuando hablo de Ubuntu, como siempre, me refiero también a todos sus derivados que usan otro entorno de escritorio: Kubuntu, Xubuntu, Lubuntu) probablemente os habréis encontrado en la situación de abrir un documento o presentación creado en Windows y ver que las fuentes no son las mismas que se configuraron en el documento original, por lo que seguramente se descuadrarán cosas… Eso es porque en ambos sistemas no vienen exactamente las mismas fuentes instaladas por defecto y si el sistema no encuentra la fuente configurada en el documento, muestra otra distinta, y debido a que el tamaño suele ser distinto el documento puede quedar un poco mal.

¿Es posible solucionar esto? Desde luego. Posiblemente ya conozcas un paquete disponible en los repositorios llamado ttf-mscorefonts-installer (incluído también dentro de los restricted-extras), que instala en tu sistema fuentes como Times New Roman, Comic Sans MS, Arial o Courier New (entre otras). También es recomendable instalar los paquetes gsfonts-x11 y gsfonts-other. Ya tenemos parte del problema solucionado, pero aún hay fuentes que nos faltan y que no podremos encontrar en los repositorios.

A esta parte quería llegar yo, ya que en Internet hay información disponible sobre cómo disponer de esas fuentes que faltan, pero lo que dicen básicamente es que copies las fuentes de un sistema Windows (no todos disponemos de uno) a tu sistema Ubuntu, pero si las copias todas te encontrarás con fuentes repetidas y muchas fuentes en alfabetos distintos al romano (ya sabes, chino, ruso, árabe…), con lo que al final es un engorro. Lo que he hecho ha sido recopilar las fuentes faltantes para que tengáis el trabajo prácticamente hecho y facilitaros un poco las cosas.

Descargar fuentes

(El archivo está comprimido en formato 7zip, por lo que para descomprimirlo necesitas tener instalado el paquete p7zip-full, disponible en los repositorios)

Una vez descomprimido el archivo, tenemos que copiar la carpeta resultante dentro la carpeta /usr/share/fonts. Para ello, puedes hacerlo de manera gráfica con tu gestor de archivos o mediante consola. Según el primer método hay que ejecutar tu gestor de archivos como root (porque queremos escribir en una carpeta del sistema), para lo que debes abrir la consola de comandos es escribir sudo seguido del nombre de tu gestor de archivos (sudo dolphin [KDE/Kubuntu], sudo thunar [XFCE/Xubuntu], sudo pcmanfm [LXDE/Lubuntu],  sudo nautilus [Unity y Gnome Shell/Ubuntu y Ubuntu Gnome], sudo nemo [Cinnamon/Linux Mint]), copiamos/cortamos la carpeta de las fuentes descargadas y las pegamos en el directorio /usr/share/fonts (accediendo desde el directorio raíz, no la vayas a buscar en tu carpeta personal).

Otra opción es hacer este mismo proceso pero usando un sólo comando en la consola. El comando es mv fuente destino, y habría que usar sudo al querer copiar a una carpeta del sistema. Con lo cual, si tienes la carpeta con las fuentes en tu carpeta personal, el comando exacto sería sudo mv Windows\ Fonts /usr/share/fonts .

Si quieres tener disponibles las nuevas fuentes sin necesidad de reiniciar, pega en la consola el comando sudo fc-cache -f -v .

Y listo, ya tenemos fuentes como Calibri o Tahoma, entre otras.

¡Un saludo a todos y espero que os sirva!

P.D: En cualquier caso, lo más recomendable cuando le vas a enviar un documento a otra persona y ésta no tiene que modificarlo es convertirlo a PDF. LibreOffice tiene un botón para ello, y así nos ahorramos problemas de que la otra persona tenga o no alguna fuente y pueda ver el archivo que hemos creado diferente o estropeado.